El profesor Gabriele Antonini, uno de los principales expertos mundiales en cirugía de prótesis de pene, realizó recientemente un procedimiento quirúrgico en un paciente de 64 años. El paciente, que había sido sometido previamente a una prostatectomía radical y una nefrectomía utilizando técnicas robóticas avanzadas, expresó un fuerte deseo de preservar su función sexual. Para lograrlo, optó por la implantación de una prótesis de pene hidráulica de tres componentes.
El procedimiento se llevó a cabo utilizando la técnica infrapúbica combinada con enfoques penoescrotales. Este tipo de prótesis se considera el estándar de oro para pacientes con disfunción eréctil severa, ya que ofrece un resultado estético natural y una alta satisfacción tanto para el paciente como para su pareja. La prótesis de tres componentes consta de dos cilindros colocados en los cuerpos cavernosos, una bomba ubicada en el escroto y un reservorio situado en el abdomen, todos conectados mediante tubos delgados. Este sistema permite al paciente lograr una erección completamente controlable y reversible.
Gracias a la técnica infrapúbica, se logró minimizar el tiempo quirúrgico y el riesgo de complicaciones. La combinación con el enfoque penoescrotal facilitó la inserción de la bomba en el escroto, mejorando la comodidad postoperatoria. El profesor Antonini realizó el procedimiento con precisión milimétrica, garantizando la preservación de las estructuras anatómicas circundantes y reduciendo significativamente el riesgo de infección o desplazamiento de la prótesis.
Tras la cirugía, el paciente reportó una recuperación postoperatoria positiva y sin complicaciones. La prótesis permite una excelente calidad de vida sexual, y el paciente expresó una gran satisfacción con el resultado obtenido. Este caso destaca la efectividad de la cirugía protésica moderna para mejorar la calidad de vida de los pacientes, incluso en situaciones complejas.